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¿Su pequeño está emocionado al verle preparar el equipo de velatorio? Si te tienta la idea de deslizarte con tu familia, quizá sea el momento de introducirle en este deporte acuático. Pero cuidado, ¡sucede en dos etapas! Síganos, se lo explicaremos.
Empezar a deslizarse | El babywake
El wakeboarding es un virus que suele afectar a toda la familia. Su hijo, aunque no esté en el agua, está inmerso (sin juego de palabras) en este universo. Te oye hablar de ello, te ve preparar tu equipo y te ve divertirte. No es de extrañar que quiera entrar en él. Pero no se pone a un niño en una tabla de wakeboard sin enseñarle los fundamentos de la conducción.
Ya puedes familiarizarlos con el deslizamiento con la ayuda de una boya remolcada, que les permite aprender lo básico mientras se divierten.

A partir de los 3 años, su futuro jinete podrá iniciar el babywake o el babyski, el momento de domar el elemento acuático. Ya se divertirá mucho, a la vez que estará perfectamente seguro. En el babywake o babyski, su hijo está sujeto a una barra lateral de la embarcación. Está equipado con esquís conectados entre sí y a una polea cuya tensión es controlada por el instructor y adaptada al nivel del niño. Su hijo experimentará sus primeras emociones y sólo querrá repetirlas.
Su primer paseo en el cablepark
Al parco polea doble
Alrededor de los 4 años, pasamos a lo serio, con la práctica del wakeboard, ¡de verdad! ¡Qué alegría para tu pequeño rider tener su primer wakeboard! También puede probar el kneeboarding, este es el primer paso. Empieza llevándolo a un parque de atracciones para dos personas, donde estará más seguro para empezar. Sólo hay un piloto a la vez que va de un lado a otro en una pista corta, por lo que la supervisión es más fácil. Además, el paseo es corto, por lo que nunca estará lejos del instructor y escuchará bien las instrucciones. Y, sobre todo, el cable puede detenerse al menor problema.

Como los grandes
A partir de los 8 años, tu hijo puede empezar a practicar wakeboard en los cables de tamaño normal, pero sólo si se siente capaz de hacerlo. Sus brazos deben ser capaces de soportar la tracción un poco más punzante de la salida, y en caso de caída, debe ser capaz de nadar de vuelta a la orilla. Finalmente, para los módulos, depende de él. Deja que decida lo que se siente capaz de hacer y que progrese a su propio ritmo. En cualquier caso, no descuides los descansos, los tentempiés, la hidratación y la crema solar.
También hay barcos de wakeboard para niños en el mar que les permiten mejorar sus habilidades con total seguridad. La Obrien Hooky 111 Wakeboard es una tabla desarrollada y construida para niños. Es ligero, pero también tiene un buen rendimiento y es resistente.

El wakeboard atrae cada vez a más jóvenes y las marcas reaccionan ofreciendo modelos más atractivos para seducirlos, sin olvidar la seguridad, principal preocupación de los padres. La elección se amplía en Obrien y Jobe. Estas marcas ofrecen algo para equipar a tu hijo de la cabeza a los pies, sin olvidar el casco obligatorio y el chaleco de wakeboard a prueba de golpes. Sólo te queda inscribir a tu pequeño en el club babywake.
Crédit Photo Jobe, Obrien.